Con la venda me hice un moño en el pelo

De alguna manera sin saberlo ni darnos cuenta tenemos una venda que no nos deja ver más allá de nuestra realidad.

Pero llega un momento en donde nos percatamos de esto y decidimos quitarnos la venda para mirar que está pasando realmente.

  • La venda de tus ojos es la que has dejado caer más de una vez

Esto quiere decir que aunque entramos en otra realidad por quitarnos la venda sin querer entramos en un bucle definitivo donde nos la colocamos una y otra vez.

Porque nos acostumbramos a estar a ciegas en la obscuridad y preferimos escapar de las cosas que realmente importan y encerrarnos en nuestro mundo interno.

  • Simplemente porque no queremos ser víctimas del dolor

Los rehenes del amor doloroso, los que siempre están sufriendo por el amor, sufren de una enfermedad muy común: la falta de autoestima.

El mundo no conspira contra nosotros para que encontremos malas personas, sino que nosotros creemos que nos merecemos personas que nos maltraten y por esta razón vivimos en un constante sufrimiento.

  • Amor con los ojos abiertos y el corazón protegido

La ciencia sostiene que este echo evolutivo que causa un cao emocional en nuestro cuerpo y mente solo cumple con la función de la procreación.

Además, otro aspecto que destacamos es que la pasión pone en «stand by» algunos procesos tan importantes como el sentido de la discriminación, el análisis lógico, o incluso, en cierto sentido, el sentido del juicio.

 

  • Amor y pasión con velos

Erich Fromm dijo que hay gente «adicta a enamorarse».

Que se encantan con el amor ciego, burbujeante y casi anestésico.

Sin embargo, cuando entran en la fase de madurez, donde las diferencias funcionan, aceptan los defectos y establecen un proyecto común o simplemente se acaba la relación.

  • Este autor establece en el libro «el arte del amor» que la verdadera sabiduría, verdadera plenitud afectiva, no está en la pasión sino en el amor.
  • Sin lugar a dudas, todo esto es muy positivo, pero la verdadera felicidad viene después, con este amor atento, que oye, que es consciente de los defectos de la otra persona, de sus imperfecciones.
  • La persona madura es alguien con los ojos abiertos y un corazón protegido
  • Ve las cosas como son y decide luchar para que sean un faro de luz intensa en este amor.

Si hasta el día de hoy no has encontrado a una persona así, tómate tu tiempo.

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