¿Qué hacer si mi hijo sufre bullying?

Traes hijos al mundo con la esperanza de que sean amados o, al menos, respetados. Por esta razón, te sorprendería si esta personita que tanto amas y cuidas está siendo molestada repetidamente de forma negativa y dañina por parte de sus compañeros en la escuela. Este tipo de maltrato físico o psicológico, por un periodo de tiempo prolongado, es lo que se conoce como acoso escolar o bullying. Lamentablemente, esta práctica se está presentando a nivel mundial y en nuestra isla. Los estudiantes no están exentos de sufrirlo.

Podrías pensar que son cosas de niños o adolescentes y hasta escuchar a quienes piensan que dejar que ellos mismos aprendan a defenderse es una buena alternativa. Sin embargo, la realidad se basa en que algunos pueden sobrepasar exitosamente este problema, pero hay otros que no. Es por esto que, como cuidadores de estos pequeños, deben estar atentos a los cambios en su conducta y en sus emociones, cambios que les puedan indicar la posibilidad de que están atravesando por esto. No permitas que tu hijo sea una estadística más y sé un gran pilar en su vida.

Principalmente, la prevención es la mejor alternativa, sin embargo, debes estar preparado para la intervención. Con el simple hecho de sospechar que tu hijo puede estar siendo víctima de bullying, es importante que tomes las medidas para intervenir. La intervención ante el acoso que pueda presentar su hijo es fundamental, imprescindible y necesaria.

Los niños que son víctimas de acoso escolar o bullying, por lo general, pueden reaccionar pasiva o activamente. Los que reaccionan de manera pasiva, presentan miedo a la violencia y se aíslan. Los que reaccionan de manera activa suelen emplear conducta irritable, agresiva o actúan a la defensiva. Además, puede que disminuya su aprovechamiento escolar y hasta verse afectadas sus calificaciones.

¿Qué puedes hacer?

  1. Escuche lo que su hijo le quiere decir. Si le dice que lo están molestando en la escuela, no lo interrumpa y espere a escuchar todo lo que tiene que decirle. Esto no necesariamente hará desaparecer el problema. Sin embargo, le brinda la confianza a su hijo de que es escuchado y ayuda a que se establezcan canales de comunicación.
  2. No lo culpe, ni lo victimice. No hay nada que haga su hijo que justifique o le brinde derecho a otro compañero para molestarlo.
  3. Recuerde que no tiene el control de la conducta de los demás. Ayude a su hijo a reflexionar acerca de que no tiene el control de la otra persona, pero sí de las propias emociones y conductas.
  4. No se paga mal con mal. No estimule a su hijo a que responda de la misma manera que el que le está haciendo acoso.
  5. Aproveche la oportunidad. Utilice la información para llevar a cabo role plays. El juego es una excelente alternativa para que su hijo aprenda a contestar y reaccionar de manera asertiva ante el abuso.
  6. Sea ejemplo. Aunque pueda ser sumamente doloroso escuchar que su hijo es víctima de acoso o bullying en la escuela, mantenga la calma y demuestre que usted se ocupa y lo quiere ayudar. Ellos necesitan saber que hay alguien que mantiene el control y los puede ayudar.
  7. Busque ayuda. Si la situación continúa o empeora, oriéntese y hable con las personas necesarias en la comunidad escolar que lo puedan ayudar.

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