Controla Tu ira antes de que la Ira te controle a ti.

Es verdad que a veces tenemos poca paciencia para soportar ciertas cosas, y por más que lo intentemos terminamos estallando irremediablemente, en estos momentos es cuando nos volvemos ciegos gracias a la cólera acumulada que decide salir a la luz y en ese momento no nos hacemos responsables de lo que decimos y hacemos porque se escapa totalmente de las manos; después de un escenario de emociones ya no sabemos cómo sentirnos avergonzados porque simplemente no hay marcha atrás. Por lo general escuchamos lo difícil que es controlar nuestras emociones en esos momentos pero la verdad es que no es así existen muchos tips para ayudarnos en situaciones donde la ira nos quiere controlar.

¿Cómo podemos controlar el enojo?

Te quiero recordar que es normal enojarse o incomodarse por situaciones que no son de tu agrado y estas cosas son totalmente diferentes a ser arrastrados constantemente a actuar por medio de la ira.

Reconocer las causas de molestia

Cada uno debe explorarse y ser consciente de cuáles son las cosas que te molestan y que contribuyen a que te enojes con facilidad.

Preste atención a signos físicos que le da la ira

También debemos tener en mente que somos un solo cuerpo, y es común que cuando empezamos a sentirnos molestos o enojados, nuestro corazón se acelera, siente malestar y dolores de estómago y comience a notar que estamos con más calor y un gran nerviosismo pasante. Mientras conversábamos, estar loco puede variar desde una irritación leve a intensa ira o furia. Así, la creencia de que es mejor descargar la rabia que aparece dentro de nosotros es totalmente falsa. Si podemos identificar los primeros signos, podemos cortarla antes de que sea demasiado tarde y no puedas disculparte por tus actos.

Para ello es necesario aprender algunos ejercicios de relajación como detener los pensamientos o controlar la respiración (respirar con un ritmo de 2 o 3 segundos de inspiración y expiración 2 o 3 para volver a la normalidad). También podemos escuchar música, realizar ejercicio físico, viendo en la tv, etcétera.

Análisis de nuestros pensamientos

Cuando dejamos que nuestros pensamientos se acumulen y nublen nuestras cabezas es peligroso poder controlarlos después Por eso es importante reconocer qué tipo de pensamientos tienes en situaciones de ira.

  • El pensamiento malsano es aquel que viene a la mente y que nos hace mal antes, durante y después. Sería algo así como «¡qué estúpido!», «se ríe de mí», «Odio este lugar…», «vas a caer!».
  • A veces tendemos a tomar las cosas personalmente, ignorando que existen otras personas alrededor, esto sucede mucho cuando no estamos en una buena sintonía creemos que todo es personal y que todo tiene que ver con nosotros.

En este sentido debemos tratar de que nuestros pensamientos sean más equilibrados y más objetivos con respecto a las cosas que nos rodean porque si no podemos tender a caer muy rápido en la ira.

Controlar el comportamiento agresivo

Si podemos lidiar bien con nuestros pensamientos y con los signos físicos que preceden a la explosión de rabia, logramos evitar el comportamiento agresivo. Sin embargo, es probable que en algunos momentos nos descontrolemos, por lo que es importante ocuparse también de este momento. ¿Qué hacer para controlarlo?

  • Primer paso: identificar los comportamiento exactamente cómo cada uno agresivo, lo que sucede antes y lo que sucede después. Se recomienda que usted tome notas sistemáticamente sobre ella.
  • Segundo paso: elaborar una lista con alternativas, diferentes comportamientos Por ejemplo, puede salir o alejarse de la situación hasta que se calmó, respira profundamente, tratando de entender el otro lado, etcétera.
  • Paso 3: poner en práctica el comportamiento alternativo la próxima vez que te sientas violenta o violento.

Resolver los problemas y tratar de descansar lo suficiente

La falta de descanso y las preocupaciones excesivas pueden generar una predisposición a la irresponsabilidad y el comportamiento agresivo inusual. Así que es importante estar preparado para estas situaciones, analizarlos y buscar soluciones.

Comunicarse adecuadamente

A veces tomamos las cosas a un lado muy personal y en consecuencia, saltar a conclusiones sobre las intenciones de otras personas. En este sentido es importante mejorar nuestros medios de comunicación y poner en práctica los siguientes consejos:

  • Es importante detenerse y escuchar a la otra persona.
  • No debemos saltar a conclusiones. Si algo suena ofensivo debemos preguntar a la persona y pedir una explicación para no sacar conclusiones apresuradas.
  • Debemos intentar entender los sentimientos de otras personas; a menudo esto termina produciendo empatía y sin necesidad de llegar a una discusión acalorada.
  • Debemos tratar de expresar lo que sentimos tranquilos en vez de hablar enojados.

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